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Los durísimos datos de una derrota tan increíble como inexplicable

  • 28 remates (7 de ellos a puerta), 35 centros, 11 córners... y 0 goles
Cristiano en una jugada de ataque ante el Villarreal Cristiano en una jugada de ataque ante el Villarreal
El Real Madrid dominó y pasó por encima del Villarreal, pero sin puntería
Jaime de Carlos Jaime de Carlos

Uno de los motivos por el que el fútbol gusta a tantos millones de personas es por su imprevisibilidad. En un partido puede pasar cualquier cosa y las sorpresas están a la orden del día. De ahí que los encuentros no siempre los ganen quienes más lo merecen o quienes más ocasiones hagan, sino los que mejor sepan aprovechar sus oportunidades de cara a gol.

Esta temporada al Real Madrid le está tocando vivir la cara amarga de este deporte. En otras temporadas al equipo le bastaba llegar tres o cuatro veces al arco rival para marcar dos o tres goles. Pero ahora pisar el área del rival es sinónimo de error para los blancos. Poco parece importar que se haga un buen juego, porque cuando los jugadores de Zidane se acercan a los dominios del rival o le dan el balón al rival o acaban fallando de forma incomprensible ante el cancerbero.

El encuentro ante el Villarreal de este sábado fue el mejor ejemplo de ello. El equipo jugó su mejor partido de lo que llevamos de año, pero acabó pinchando como casi siempre. Porque en este 2018 el balance del equipo es de una victoria, dos empates y una derrota, precisamente la sufrida este fin de semana. De poco sirve hacerlo mejor con el balón en los pies y generar ocasiones, si luego cuando llega la hora de la verdad la pelota no entra y el árbitro no quiere ver la realidad notoria para el resto de los mortales.

Por eso el análisis de los datos del partido es realmente demoledor. 28 remates (7 de ellos a puerta), 7 paradas del portero rival (Asenjo), 35 centros, 3 fueras de juego, 527 pases (por 396 del Villarreal) y 55 % de posesión. Todo para acabar el partido con el marcador a cero, tanto en goles como en puntos. Así que no es de extrañar que Zidane asegurara tras el mismo en rueda de prensa que la situación es "inexplicable" y que la principal causa de la derrota fue que "el balón no quiso entrar".

Sin embargo, esta situación no es novedosa. No se puede de catalogar de casualidad porque la tendencia general de la temporada es la de rematar mucho y marcar muy poco. Según apunta el usuario de Twitter @MaketoLari son ya 347 remates en Liga (125 a puerta) para solo 32 goles; lo que hace un tanto cada 11,5 remates. Y es que en septiembre se vivió el colmo de esta situación con motivo del encuentro ante el Betis: 28 remates, 9 de ellos a portería, con dos palos y derrota final (0-1). Así que quizá sea el momento de concluir que detrás de esa evidente mala suerte pueda haber también razones menos azarosas que expliquen los malos resultados del equipo.  


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